El rompecabezas culturalibril

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El movimiento de Cultura Libre es una olla hirviendo donde cada persona va arrojando nuevos ingredientes y va cocinando un caldo cada vez más abarcativo, que en su esencia tiene muchas nuevas formas de ver e interpretar el mundo, a la vez que reproduce también lo que sucede en la sociedad.

Movimiento inconcluso, cada día surgen más nuevos intentos. En Pillku fuimos tratando de ir poniendo de manifiesto estas diferentes prácticas. Sin embargo, la experiencia recogida en estos siete números ha sido variada, aunque no definitiva, en cuanto al cómo tratar. El cómo contar. Al igual que la Cultura Libre, Pillku es una revista en permanente construcción y cambio, va aprendiendo a ser ella misma a raíz de los diferentes ingredientes que se van cocinando.

El debate de la Cultura Libre sigue estando a veces un tanto ajeno a la discusión más profunda de los y las excluidos de la tierra. Aunque muchas organizaciones hoy están usando licencias Creative Commons o software libre, el debate no está profundizado en cuanto a prácticas y cambios en las relaciones de poder. Quizás esto se deba a lo difícil de entender el rompecabezas completo de todo lo que es la Cultura Libre. Partes que a primera vista pueden parecer fragmentadas pero que viendo el cuadro más completo, está totalmente interelacionado e incluso es interdependiente.

En este número, nos dedicamos a esta tarea, a juntar algunas piezas de este enorme rompecabezas llamado Cultura Libre. Para comenzar, nos aventuramos por este camino, a veces laberinto, de definir el concepto. Intensos y apasionados debates, que iban desde la antropologia, la sociologia, la filosofia y los movimientos sociales, debates que no terminaban nunca y que dieron la palabra para hablar de nuestras luchas, definirnos, situarnos. Nos dimos cuenta de que en el intento de definir el concepto de cultura libre, estábamos plasmando nuestras experiencias, las teorias y sentimientos que sostienen nuestras prácticas. Es más: estábamos pensando, hablando, co-creando, derivando el concepto, geográfica y políticamente ubicados, muy bien ubicados, en Nuestra América, desde nuestra historia, nuestro presente y desde nuestros horizontes.

Como nuestra definición es inacabada, también pedimos que las personas entrevistadas y que colaboran en este número nos dieran sus propias definiciones del concepto, pues en conjunto se crea mejor. Y como para nosotros es imprescindible que el debate esté situado desde la historia, presente y porvenires latinoamericanos, nos pareció de suma importancia preguntar sus opiniones sobre el modo en cómo el debate y movimiento de cultura libre se relaciona con el contexto latinoamericano.

Así, mientras que Santiago Garcia llama la atención del movimiento de cultura libre hacia la agenda de los derechos sociales y la participación ciudadana en las políticas públicas culturales, Carolina Botero denuncia la lógica mercantilista que todavía existe en ciertos grupos gubernamentales en materia de propiedad intelectual. Sin duda, la claridad política de estos enfoques es un gran aporte latinoamericano hacia el movimiento de cultura libre, pues no se puede construir un movimiento de cultura libre sin cuestionar las gobernabilidades. A su vez, Teresa Sempere llama a la participación social a nivel económico, político, ideológico y cultural en la construcción del movimiento de cultura libre.

A parte de las tres preguntas comunes de cada entrevista, cada una y uno también compartieron sus experiencias concretas desde sus acciones y luchas específicas.

Cultura Libre se relaciona y es parte del debate y del movimiento de los Bienes Comunes, y por eso, en este número visibilizamos la propuesta Peer-to-Peer (P2P), en la cual, uno de sus gurúes, Michel Bauwens, explica que el P2P es una forma de producción colaborativa basada en los comunes que se presenta como un reto al paradigma capitalista.

Para dar una visión diferente acerca de las licencias Creative Commons, Eduardo Pérez Soler aborda en La paradoja de la cultura libre una reflexión sobre si las restricciones no comerciales van o no en contra de la Cultura Libre.

Finalmente, hemos presentado una breve genealogia sobre el movimiento de cultura libre, en la cual, lamentablemente, nos costó encontrar la presencia o el nombre de las mujeres… Y también realizamos una pequeña, pero muy significativa lista de las experiencias de cultura libre que conocemos, a la cual estás invitada o invitado a mejorar y difundir.

Las demás notas de este número van de encuentro con la temática principal, y algo nuevo que presentamos en el apartado de “eventos”, en el cual pretendemos difundir lo que está por ocurrir en materia de cultura libre, TLIC y Bienes Comunes.

¡Esperamos tus comentarios y aportes y nos vemos en junio!

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