Revista Pillku

Procomún y Cultura Libre
América Latina
ISSN 2215-3195

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Oaxaca, México - Entrevista con Pedro Flores

Rhizomatica: telefonía celular con sabor comunitario

En comunidades indígenas de la Sierra Norte de Oaxaca ya funciona un sistema de telefonía celular comunitaria, un novedoso proyecto social de comunicación sin nombre definido pero único en México y el mundo, que busca un modelo de administración similar a las radios comunitarias. La esencia del proyecto es “que una comunidad pueda administrar su propio sistema basado en el modelos de las radios comunitarias”, declara Pedro Flores, coordinador del proyecto.

Rhizomatica

Pilku: Pedro, Rhizomática está desarrollando un proyecto de telefonía celular comunitaria, que gestionan ustedes mismos la forma en la que funcionan los equipos que tienen, las redes que tienen, y el gobierno les ha habilitado un permiso para poder trasmitir una frecuencia.

Pedro: Sí, logramos tener una concesión experimental de dos años y nos dieron un cachito de frecuencia que necesitamos y, pues, sobre eso estamos lanzando el proyecto.

Y sí, se trata de cómo encontrar una forma de hacer telefonía celular con un sabor comunitario. Eso significa que la misma comunidad mantiene su equipo. Son los dueños de los equipos, de la transmisión.

Que una comunidad pueda administrar su propio sistema basado en el modelos de las radios comunitarias (...). Es básico fomentar la comunicación local e interpersonal a larga distancia e impulsar un servicio para las comunidades.

Pilku: Cuando decís que “son los dueños de sus equipos de trasmisión”, cuéntanos qué equipo es.

Pedro: Pues es un transceptor. Eso significa que es un equipo que tiene un transmisor y un receptor adentro, es como una caja que tiene su cable y tiene su antena, como si fuera una radio, algo así. Y eso emite y recibe señal en la banda de 850 MHZ, y eso en México es una frecuencia que usan los celulares. Entonces comunica con los celulares y los celulares también comunican este radio base y así creas una red de telefonía celular.

Los equipos que usamos tienen un alcance de 5 hasta 10, si tenemos suerte, Km a la redonda. Y luego esta misma caja, el transceptor se enchufa al internet, o sea al wifi – también puede usar wifi – y entonces desde el celular de uno se puede hacer una llama de larga distancia por voip, voz sobre ip, igual recibiríamos desde afuera en su celular.

Pilku: ¿Cuál es la comunidad, y qué situación geográfica, y qué características tiene la comunidad, para que ese proyecto pueda haberse desarrollado ahí? ¿Cómo empezó todo?

Pedro: La primera red que montamos está en un pueblo que se llama Villa Talea de Castro, que se encuentra en la Sierra Norte de Oaxaca. Es un pueblo zapoteco, que en la Sierra es algo grande, tiene como casi 3000 habitantes. Ahí empezamos a trabajar por una relación previa que tenemos con la radio comunitaria de este pueblo que se llama Diyaquero y además tiene algunas ventajas, hay luz eléctrica, ¡pues estable digamos!, hay buen internet, pero no hay telefonía, y eso es común. Se supone que según la Cofetel y la Secretaria de Comunicación y Transportes, hay 50.000 comunidades en México que no tienen cobertura, entonces estamos trabajando en uno. Pero la idea de nosotros es expandir en esta zona de la Sierra Norte, que es una región montañosa, una región muy rural e indígena, principalmente zapoteca.

Pilku: ¿A cuántos Km de la ciudad de Oaxaca queda?

Pedro: Talea de Castro queda como a 120 km de la ciudad. Haces, en buena condición de la carretera y todo, como 3/4 horas en coche.

Pilku: ¿Y cómo es que están funcionando a nivel técnico? ¿Están funcionando con tecnologías libres, hardware libre, software libre o un poco de cada cosa? ¿Como lo llevan a nivel técnico?

A pesar de que las telecomunicaciones son base para el desarrollo de las sociedades, el Estado mexicano tiene poco control sobre las mismas, al haberlas desarrollado históricamente como un mercado y no como un servicio. Así en los estados más pobres de México – Oaxaca, Guerrero y Chiapas – es donde existe menos infraestructura básica para comunicarse a distancia.

Pedro: Sí. En este momento estamos trabajando con una mezcla de hardware privado y software abierto. Pero nuestra idea es movernos también a hardware abierto y software abierto también y estamos por recibir un equipo que es de un diseño abierto que hace, se supone, exactamente lo mismo que el equipo que tenemos pero tiene un diseño abierto, lo podemos fabricar nosotros si queremos y el software también es abierto hay dos proyectos grandes de software uno se llama OpenBTS y el otro OpenBSC, el de OpenBTS empezó en California, Estados Unidos.

Pliku: ¿En Berkeley?

Pedro: No, ahora los que inventaron este software, digamos los primeros, fundaron una compañía privada que se llaman Range Networks. Entonces usa su software que estos locos inventaron y usa un equipo que desarrollaron, pero el equipo es de diseño cerrado. Entonces la idea es migrar un poco hacia hardware abierto y seguir usando un software abierto.

Pilku: ¿Cómo es el tema? Te he escuchado decir en algún momento: “pudimos hacer esto, en esta comunidad, porque hay ciertas características que anteceden a este proyecto que permiten que este proyecto sea realmente comunitario”. No es sólo el hecho de la tecnología en sí, sino lo que sucede a nivel comunitario, es decir, socialmente ¿qué es lo que permite que un tipo de proyecto así se esté desarrollando? Cuéntanos un poco cómo es esto, ¿cuáles son las características que hicieron a nivel sociocomunitario para que esto fuera posible, y que de repente haya 500 usuarios usando celulares en este momento?

Pedro: Pues al principio de esta entrevista usé la palabra “comunalizar”. Eso se refiere a un término que usamos mucho aquí en Oaxaca se llama comunalidad, y la comunalidad es como una forma de explicar la vida cotidiana de los pueblos indígenas.

Pliku: Es una cosmovisión

Pedro: Es su cosmovisión, es su quehacer comunitario, es su cotidiano, es su forma de autogobierno y todo. Entonces en Talea, por ejemplo, y en muchísimos pueblos de la Sierra, se rigen por asamblea. Entonces estamos hablando de una democracia participativa y directa. No hay partidos políticos metidos en el pueblo, entonces todo, digo se rige por esta asamblea y se toman las decisiones así.

Además de eso, pues, tienen una experiencia muy fuerte de tierra comunal, entonces hay hasta una parte del gobierno local que se llama bienes comunales y bienes comunales también está bajo el control de la asamblea comunitaria y son los que manejan los bienes comunales del pueblo que en el caso de Talea es el bosque, ellos tiene mucho terreno comunal, o sea, no tienen títulos de propiedad, no es propiedad privada, pero es bosque, entonces lo comercializan, hacen pues cosas de madera y todo eso. Entonces ya existe pues esta experiencia de manejar bienes comunales.

Así lo que estamos tratando de hacer con el proyecto, un poco, es ver con una cosa que es de alta tecnología como la telefonía celular y todos esos equipos. Se trata de ver la manera de también manejar y gestionarlos de forma comunal, por ejemplo, en Talea el equipo es del pueblo. Hubo una asamblea, la gente del pueblo dijo que sí querían la red, adquirieron el equipo con dinero de la comunidad y la infraestructura es de todos.

El proyecto parte de la iniciativa de colectivos, universidades, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación indígena, pertenecientes al Congreso Nacional de Comunicación Indígena, comprometidos con el ejercicio del derecho de los pueblos indígenas a adquirir, administrar y operar sus propios medios de comunicación.

Pilku: ¿Cuánto les costó el equipo que adquirieron?

Pedro: El equipo que compraron con todo costó como $300,000.00 pesos mexicanos, lo cual es bastante dinero (más o menos U$23.450.00 dólares).

Pilku: ¿Eso se juntó entre la comunidad, o también hubieron donaciones externas?

Pedro: Dinero de la comunidad.

Pilku: ¿La comunidad juntó los $ 300,000.00 pesos y compró los equipos?

Pedro: Sí. Es de ellos, nadie metió dinero ahí, de hecho el pueblo pidió un préstamo de la cooperativa comunal del mismo pueblo, entonces están muchas capas de cosas comunitarias metidas ahí. Entonces es una caja de ahorro comunal, es una cooperativa que prestó el dinero al mismo pueblo.

Pilku: ¿Y estamos hablando de un pueblo de 3000 personas?

Pedro: Más o menos.

Pilku: ¿Y cuántos celulares conectados hay en esta red?

Pedro: Pues el día que fuimos a hacer pruebas allá, sin anunciar, bueno las autoridades sabían, pero el pueblo digamos que no sabía, cuando prendimos el equipo vimos 700 celulares prendidos en ese momento.

Pilku: ¿En el área?

Pedro: En el área de cobertura, que comprende el pueblo, más o menos. No hay otra población cerca.

Pilku: ¿700 celulares prendidos en pueblo sin cobertura celular?

Pedro: Sí. 700 en un lugar donde no había cobertura. Y eso es muy importante, porque muestra que el celular sí existe en las comunidades y es la tecnología de mayor uso.

Pilku: Se tiene, pero no se puede usar en las comunidades. Se tiene para usar fuera digamos, cuando se va a la ciudad o algo así.

Pedro: Sí, se tiene para usar fuera como teléfono. Pero el aparato es muy útil, entonces mucha gente no tiene computadora, pero sí tienen celulares para ver vídeos, escuchar música, escuchar la misma radio comunitaria, calculadora, linterna… lo que sea. Entonces usan el mismo celular.

Pilku: Que te sirve para muchas cosas…

Pedro: Te sirve para muchas cosas y una parte del objetivo del proyecto era no inducir la gente a que vaya y compre más cosas y todo eso. Porque el celular es algo que muchísima gente tiene, entonces la idea era: “ok, ya tiene la tecnología, pero falta la red”. Entonces la pregunta era: ¿cómo hacemos llegar la red?

Pilku: ¿Abonan algo, o sea, hay un abono mensual que hacen los compañeros y compañeras de la comunidad y con esto mantienen los gastos operativos de esta red? ¿Cómo eso funciona?

Pedro: Pues había dicho que el equipo les costó como alrededor de $300,000.00.

Pilku: Esa es la inversión inicial.

Pedro: Esa es la inversión de la comunidad. Entonces, para recuperar esa inversión, la idea era que todo el manejo económico del sistema se quede en el pueblo: el dinero pues se queda ahí. Entonces en Talea ahora cobran $15.00 pesos mexicanos por mes (más o menos U$1,30 dólares).

Pilku: ¿$15.00 pesos por número telefónico?

Pedro: Sí, entonces uno se da el alta en el sistema pagando $15.00 cada mes, y si al final de mes ya no vayas a renovar pues se da de baja tu número. Esos $15.00 se usan para recuperar los gastos operativos y un poco se guarda para pagar la inversión.

Pilku: ¿Y cuántas personas están abonando esos $15.00?

Pedro: Ahora son alrededor de 500 personas.

Pilku: ¿500 personas usando la red pagando $15.00 mensuales, y tienen todo tipo de telefonía y mensajes completamente gratis e ilimitados por esos $15.00?

Pedro: Así es. Entonces, los $15.00 da derecho a estar de alta en el sistema y tener llamadas y mensajes de textos ilimitados en el área de cobertura. O sea, entre la gente del pueblo se comunican sin costo, más que los $15.00. Y para hacer llamadas para afuera, estamos usando tecnología de voz por IP que tiene tarifas muy bajas.
Entonces hacen llamadas que antes costaban, por ejemplo, a Estados Unidos $15.00 el minuto. Realmente un robo, ¿no? Y ahora cuesta 20 centavos el minuto. Para llamar a un teléfono fijo en México, ahora cuesta 50 centavos mexicanos por minuto, antes costaba entre $5, 6 o 7 pesos el minuto. Y también para recibir llamadas asignamos unos números públicos a nuestra red.

Pilku: ¿Y los derivan internamente?

Pedro: ¡Ajá! Entonces hay mucha gente de esta comunidad que es migrante en Estados Unidos. Específicamente en Los Ángeles y Seatle. Entonces asignamos un numero de Los Ángeles y un número de Seatle a la red, entonces la gente llama a un numero de Los Angeles y llega hasta el pueblo.

¿Quién es el sujeto del desarrollo? La respuesta está en la política pública de comunicación que se esté generando. Desafortunadamente, la recién aprobada y celebrada reforma constitucional de telecomunicaciones (y competencia económica) poco o nada tiene de esta visión social tan necesaria para garantizar el derecho de todo mexicano a comunicarse.

Pilku: Llega hasta el pueblo y se conecta con la red y ahí internamente se deriva al numero que le corresponda…

Pedro: Entonces, para ese compa que esta en Los Ángeles que antes gastaba mucho dinero en larga distancia y todo…

Pilku: Llama directo a su hermana, a su hermano, a su mamá... como una llamada local

Pedro: Ahora es una llamada local. Igual, los de Seatle y en cualquier lado y en México también es un numero mexicano y llama y ahí llega.

Pilku: ¿Y cómo ven el futuro de esto?

Pedro: Pues el futuro de esto ¡es expandir! Nuestra idea es cómo desde Talea podamos ir expandiendo. Hay muchos pueblos alrededor que también tienen mucho interés, y ese trabajo viene desde hace casi dos años atrás. Nosotros yendo y haciendo presentaciones, conociendo las autoridades y comunidades que están ahí, para escuchar de ellos sus necesidades y gustos y todo. Entonces ya hay, digamos, una fila de comunidades que quieren entrarle y para nosotros en un reto.

Pilku: ¡Un desafío!

Pedro: Para tener la capacidad y todo eso, para poder atender a sus necesidades…

Pilku: Y acompañarles en sus procesos

Pedro: Y son procesos lentos, pues no es como llegar instalar y ¡chau! Son procesos comunitarios.

Pilku: Decisiones, tiempo, asambleas…

Pedro: Son decisiones que toman tiempo. Entonces no es, como por ejemplo, que digan: “sí, yo quiero en la comunidad” y mañana vayamos a instalar. Es todo un proceso.

Pilku: Y si expandieran, por ejemplo, ¿están pensado en la interconexión de estas redes?

Pedro: Sí, la idea ahora es que en el mismo pueblo, cuando hagan una llamada local dentro del área de cobertura, no haya costo. Y cuando el pueblo de al lado también tiene su propio sistema vamos a interconectar estos pueblos y entonces a la hora de llamar a pueblo 1 o a pueblo 2…

Pilku: De un pueblo a otro no va a haber costo

Pedro: No va ha haber costo. Y esa es la idea: ver como ir expandiendo esa red y casi haciendo una red paralela comunitaria de telefonía. Porque ahora hablamos de red pero es un sitio nomás. Ahora es un solo un lugar, pero cuando sean dos, tres, cinco, diez mil lugares, pues, ya estamos en otro nivel.

Pilku: Sí, también. O sea, a nivel técnico ahora está mas centralizado. Y yo escuche a otro compañero, que decía que una de las posibles ideas para implementar en el futuro era descentralizar, con equipo más baratos, que pudieran también distribuir más para no sobrecargar tanto cada uno de los transceptores.

Pedro: Sí, ahora estamos usando transceptores, pues la radio base de la cual hablé, que es grande, tienen 50W, tiene varios canales que permiten muchas llamadas, pero es cara. Entonces, estamos con la idea de movernos hacia un equipo mucho más barato, con menos capacidad y menos potencia, pero que se pueda instalar varios.

Entonces en un pueblo, desde un torre grande y todo, con mucha potencia, en cada barrio del pueblo un nodo pero más barato y sale más barato y le va a dar mejor servicio. Pues eso es en términos de la parte técnica el futuro como lo vemos nosotros.

Última modificación: 30 de junio de 2015 a las 00:17