Revista Pillku

Procomún y Cultura Libre
América Latina
ISSN 2215-3195

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Apropiándose de Internet

“Mi protesta está en Internet”

Cada vez más y más mujeres estamos encontrando en la Internet espacios para nuestro desarrollo personal y para establecer diálogos con otras mujeres; desde Nicaragua, las experiencias de estas siete mujeres, son un primer acercamiento y nos ayudan a comprender las complejidades del ciberfeminismo, como una apuesta social incipiente en la región.

Ilustración ciberfeminismo

Sobeyda Rodríguez, María Martha Escobar, Estrella Lovo, Joanna Wetherborn, Elvira Cuadra, Gabriela Montiel, Marta García Terán… Escriben, diseñan, dibujan, toman fotografías, crean audiovisuales, facilitan talleres; son un grupo diverso de mujeres asentadas en Managua, la capital: que han elegido potencializar su acceso a la tecnología, redes sociales y medios digitales para defender los derechos de las mujeres. En Nicaragua, hemos llegado al ciberfeminismo como la suma de la práctica feminista con el uso cotidiano de la tecnología y las redes: lo que Monserrat Boix describe como ciberfeminismo social.

“...el ciberfeminismo social que tiene como objetivo difundir información, generar redes de activismo y solidaridad, coordinar iniciativas para mejorar de manera concreta la vida de las mujeres además de servir de freno a las acciones de abuso de un patriarcado también globalizado1.

Las accione online están en sintonía con el contexto offline. Las mujeres se toman la Internet para hablar sobre el acoso callejero, los femicidios, la discriminación, la invisibilización de los aportes de las mujeres en todos los campos, para desmitificar tabúes sobre lo que las mujeres podemos o no podemos hacer, para compartir conocimiento, para crear conocimiento colectivamente.

Las últimas estadísticas oficiales sobre el acceso a Internet en Nicaragua datan del 20132. Aunque los datos no están actualizados nos dicen que entre 2012 y 2013 se reportaron 30 mil nuevas conexiones domiciliares a Internet. Lo que sugiere que a la fecha, más del 15% de la población nacional tiene acceso a Internet; sin tomar en cuenta que en una conexión domiciliar se puede conectar más de una persona, el número de personas que se conectan a redes públicas o en establecimientos comerciales, las iniciativas para facilitar la adquisición de teléfonos inteligentes de procedencia a bajos precios impulsadas por los periódicos nacionales3 y los programas de gobierno para brindar Internet gratis en los parques4.

Feminismo + Internet

Para Sobeyda Rodríguez5, la Internet es su medio de trabajo y puede pasar más de ocho diarias frente a la computadora. “La mayor cantidad de acciones que yo tomo y la mayor cantidad de mi protesta está en Internet” dice Sobeyda, mejor conocida en la virtualidad como Soso. Internet es su espacio de acción, pero también un espacio para adquirir conocimiento. No es extraño, que al acercarse al feminismo y asumirlo como una forma de vida comenzara a identificar comportamientos sexistas y expresiones de violencia en en los espacios virtuales que visitaba. ¿Qué podía hacer para cambiarlo?

Sus primeras acciones partieron desde sus perfiles en las redes sociales y en su blog personal; y más recientemente como parte de un medio digital. Su propuesta de contenido está enfocada a dialogar con mujeres jóvenes, para compartir planteamientos feministas básicos de manera sencilla y cotidiana. “Siento que hay que trabajar a partir de las vivencias para irnos reconociendo, no a partir de los términos y conceptos” explica.

La experiencia de Estrella Lovo6 es similar en cuanto al aprovechamiento de las posibilidades autodidactas de la Internet. “La plataforma virtual me ha dado la posibilidad de conocer, reconocer y apropiar este movimiento social como parte medular en la construcción de mi identidad” afirma. Como promotora del Observatorio contra el Acoso Callejero en Nicaragua, también ha encontrado que las dinámicas de interacción en las redes sociales son una herramienta poderosa para llamar la atención sobre temáticas que no forman parte de la agenda de los medios de comunicación tradicionales.

La plataforma virtual me ha dado la posibilidad de conocer, reconocer y apropiar este movimiento social como parte medular en la construcción de mi identidad.

Reconoce que la práctica ciberfeminista conlleva la crítica a los sistemas masculinizados en los que nos desarrollamos socialmente. “Es parte esencial de mi activismo y mi posición como mujer en medio de un mundo donde la palabra esta monopolizada a unos cuantos hombres, adultos y con poder” continúa. Su presencia en Internet ha significado la creación de redes de solidaridad y apoyo: encontrar redes de acción feminista que la motivan a continuar trabajando.

Colectividades en red

Como feminista negra y migrante, Joanna Wetherborn7 valora la oportunidad de dialogo que la Internet abre para las mujeres alrededor del mundo. “Me permite conectar con otras feministas que también están en esos procesos de reivindicación, lucha y resistencia en otros contextos, en otras ciudades, en otros lugares geográficos” explica.

Actualmente forma parte de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, con quienes entró en contacto de manera virtual en 2006. Formar parte de la lista de correos de la Red fue un gran incentivo, porque le permitió entrar en contacto con mujeres que comparten sus luchas y puntos de vista y más recientemente tuvo la oportunidad de trabajar como responsable de comunicación de la Primera Cumbre de Mujeres Afro8. Actualmente se encuentra en el proceso de recopilar sus propios escritos para llevar un archivo virtual a través de un blog. “Muchas de las cosas que yo ahora sé, que yo ahora he escrito; me hubieran servido también cuando estaba en mis procesos iniciales de formación, para no sentirme sola” reconoce.

Esa necesidad de crear colectividades es lo que impulsa a EnRedadas, la primer iniciativa colectiva ciberfeminista en Nicaragua. María Martha Escobar9, co fundadora del proyecto explica que unos de sus principales intereses es “generar cosas desde la reflexión personal, pero también desde lo colectivo para que entre nosotras nos inspiremos a hacer cosas que tal vez solas no nos atrevemos a hacer”.

Hacelo vos misma

Desde su experiencia personal, María Martha identifica que su relación con la tecnología en muchas situaciones estuvo marcada por el temor a dañar “el equipo” y que es un temor que comparten muchas mujeres: hemos sido condicionadas para identificar a la ciencia y a la tecnología como ámbitos masculinos y a hacer asociaciones de valor monetario a las cosas.

A través del ciberfeminismo, María Martha afirma que su relación con la tecnología ha cambiado completamente. “Me he relajado, me he liberado y he empezado a confiar en mi capacidad para utilizar la tecnología y aprovechar ese medio y ese recurso para plantear cosas que tal vez otras personas no están planteando” comenta.

Hemos sido condicionadas para identificar a la ciencia y a la tecnología como ámbitos masculinos.

Y en ese autodescubrimiento, desde EnRedadas apuesta por promover espacios de empoderamiento tecnológico para mujeres jóvenes, espacios de construcción colectiva de conocimiento y formación: en los que se reconocen las diversas experiencias y conocimientos de las mujeres. “A partir de la conciencia política de la tecnología, vemos las posibilidades creativas y el potencial que presenta para visibilizar lo que podemos hacer las mujeres” agrega María Martha.

La experiencia de Marta García Terán10 parte desde tener el reconocimiento de las personas a su alrededor en relación a sus capacidades. “Soy esa persona que cuando pasa algo con la computadora, vienen a buscar para arreglarlo: a pesar de que no tengo formación técnica” dice. Desde una columna semanal en un diario de circulación local aborda temas diversos relacionados con la tecnología y apunta por dar consejos prácticos para optimizar el uso de la misma.

Soy esa persona que cuando pasa algo con la computadora, vienen a buscar para arreglarlo: a pesar de que no tengo formación técnica.

Actualmente está desarrollando un proyecto sobre comunicación digital para el cambio social: ChanchoLab que se propone organizar talleres y encuentros presenciales para promover el uso de la tecnología para promover derechos humanos. “El tema de formación para romper tabúes, he descubierto que me encanta dar clases y es algo que lo veo como una de mis metas: seguir por esa vía pedagógica” comenta. Explica, además, que encuentra increíblemente empoderador y positivo ser una mujer compartiendo con otras mujeres lo que sabe.

Lo personal es político

Una plática entre amigas terminó en un acuerdo: ambas iban a recopilar sus experiencias como mujeres de la generación de los años ochenta, post- Revolución Sandinista11, historias que no están registradas en el discurso oficial. Una de las amigas, Elvira Cuadra12 decidió abrir un blog personal a inicios del 2013. “La historia reciente la han contado sólo los hombres y que lo que nosotras las mujeres tenemos son relatos” explica.

Cómo socióloga, dedicada a la creación académica, ha asumido el reto de escribir en primera persona. De su experiencia con mujeres rurales, destaca la necesidad básica de encontrar sus propias voces en un contexto en el que son silenciadas e invisibilizadas. “Yo creo que aquí los espacios de mujeres en internet parten desde una perspectiva personal, pero que tienen mucho que ver con el contexto del país” analiza.

Prefiero apostarle al ciberactivismo como conjunto de prácticas globales de uso de las tecnologías para el activismo, la denuncia y la lucha social.

Por otro lado, aunque prefiere identificarse como ciberactivista, Gabriela Montiel13 reconoce que muchas de sus prácticas son ciberfeministas en cuanto parten de su vinculación con los feminismos de frontera y transfeminismos. “Prefiero apostarle al ciberactivismo como conjunto de prácticas globales de uso de las tecnologías para el activismo, la denuncia y la lucha social” explica.

Su presencia en las redes se caracteriza por su multiplicidad de voces y la exploración de diversos medios y temáticas. “En toda la información que gestiono va reflejado mi proceso de búsqueda y de creación” dice. Sobre la creación de contenidos para espacios con voces y líneas de publicación diferentes, explica que están marcados por su propia cotidianidad y necesidades y que ha aprendido a “leer” a quienes están accediendo a sus contenidos para identificar los temas que puedan generar reflexiones.

Preguntas existenciales

No hay una manera única de ser ciberfeminista, así cómo no hay una manera única de ser feminista o de ser mujer. Las experiencias de estas mujeres, tan particulares en el contexto de este país en el centro del itsmo; resuenan a mayor escala gracias a la Internet14.

¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? Cada vez más y más mujeres están creando espacios de expresión y encuentro en la virtualidad: se reconozcan ciberfeministas o no.

No hay una manera única de ser ciberfeminista, así cómo no hay una manera única de ser feminista o de ser mujer.

Todavía nos falta mucho que hacer. Estar inmersas en un sistema económico capitalista, diseñado para sustraer toda la energía y creatividad de los asalariados: dificulta la tarea (pendiente) de articular acciones y redes de apoyo en Red. Necesitamos problematizar la carga emocional e intelectual agregada al ciberfeminismo en la vida de las mujeres que ya de por sí cargan con múltiples jornadas de trabajo.

Pendiente también la reflexión colectiva sobre la necesidad de tener espacios autónomos: alojados en plataformas alternativas, en vez de a la sombra de Google, Facebook, Yahoo y otras grandes compañías, que nos cobran su uso con nuestros datos. Es momento de teorizar y dejar por escrito nuestro aportes: el trabajo de documentación es más que necesario, ahora que tenemos la oportunidad de compartir de forma masiva nuestras ideas. Hay que seguir enredándonos…

Notas:

1Boix, Monserrat (2007) Hackeando el patriarcado: La lucha contra la violencia hacia las mujeres como nexo. Filosofía y práctica de Mujeres en Red desde el ciberfeminismo social. Publicado en Mujeres en Red, periodico feminista.

2Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR). Estadísticas de Servicio de Acceso a Internet. Última Actualización el Martes, 28 de Octubre de 2014.

3Blanco, Benjamín. (3 Febrero 2015). Fiebre en Nicaragua por los smartphones. El Nuevo Diario.

4El 19 Digital (29 Junio 2015) Nicaragua tendrá más y mejores parques para felicidad de las familias. Última actualización Lunes 29 de Junio 2015.

5 Rodríguez, Sobeyda (2015). Entrevistada por la autora el 14 de Agosto. Managua, Nicaragua.

6Lovo, Estrella (2015). Entrevistada por la autora el 21 de Agosto. Managua, Nicragua.

7Wetherborn, Joanna (2015). Entrevistada por la autora el 15 de Agosto. Managua, Nicaragua.

8Martínez, Moisés (20 Abril 2015) País será sede de cumbre afro. La Prensa.

9Escobar, María Martha (2015). Entrevistada por la autora el 18 de Agosto. Managua, Nicaragua.

10García Terán, Marta (2015). Entrevistada por la autora el 17 de Agosto. Managua, Nicaragua.

11Wikipedia (2006) Revolución Sandinista. Última actualización 14 Agosto 2015.

12 Cuadra, Elvira (2015). Entrevistada por la autora el 20 de Agosto. Managua, Nicaragua.

13Montiel, Gabriela (2015). Entrevistada por la autora el 21 de Agosto. Managua, Nicaragua.

14Manzanares, Gema (2015). Hackeando el patriarcado: la experiencia del primer #femhack. Digital Rights LAC.


Gema Manzanares, comunicadora, (ciber)feminista, activista, co -fundadora de EnRedadas y diseñadora nicaragüense.

Última modificación: 24 de septiembre de 2015 a las 17:12