Revista Pillku

Procomún y Cultura Libre
América Latina
ISSN 2215-3195

Pillku tendrá su primera edición impresa

R-evolución

De lo que hemos aprendido de la Red y de cómo puede extrapolarse a todos los espacios de lucha

Internet no es solo una herramienta, es una época histórica. El desarrollo tecnológico modifica las formas de organización, de pensar y de ver el mundo. Internet es una herramienta y un campo de batalla. Internet no es “para hacerme publicidad”, es para compartir y relacionar inputs, es la oportunidad de actuar diferente y cambiar las reglas del juego.

Simona Levi

[¡Ojo! Nota para mejorar la comprensión: Lo que decimos en Internet es relevante solo si incide fuera.

Nota para mejorar la comprensión todavía más: cuando decimos “incidir fuera” no nos referimos a montar manis, sino a cambiar el mundo… pero esto esperamos que quede claro con la lectura de lo que viene a continuación.]

Algunas cosas a tener en cuenta antes de leer el esquema:

a – Las únicas cosas con las que podemos contar con total seguridad son la muerte y los dedos. @Mic_y_Mouse

b – La Red está en continuo movimiento y evolución, es lo que la caracteriza, al menos de momento. Una fórmula táctica que funciona deja de funcionar si no se mejora y modifica continuamente. Lo que vamos a contaros aquí es algo que ya se está modificando mientras lo contamos. Lo que podemos retener es la esencia, la filosofía, la ética de estas prácticas, más que las prácticas en sí.

c – Las observaciones recogidas en este texto se refieren a la manera de estructurar acciones políticas. Podemos abrir muchas a la vez, pero cada una, se ha de estudiar por separado. Estamos hablando de acciones desde dentro de la lógica ilógica del sistema. Naturalmente, debemos también habitar espacios fuera del sistema. Pero estos responden a otras reglas y maneras de hacer que no están contempladas en estas páginas.

d – Como es obvio, aunque no tan obvio, siempre hemos de ponderar tácticamente qué es lo que el momento histórico nos pide.

Por ejemplo: es claramente diferente la acción que pedía el momentum del principio del 15M a lo que el 15M necesita ahora; o sea, tácticas que han funcionando hace seis meses no serán las que funcionen ahora, y viceversa.

e – Por eso mismo, el primer vicio que hemos de erradicar es el de emularnos a nosotras mismas.

Este vicio va acompañado al de la onomástica: el de celebrar nuestros propios aniversarios, en nuestros propios lugares “históricos”. Nosotras mismas nos hacemos pasar a la historia antes de haber acabado.

Una lástima ya que nuestro principal recurso es la sorpresa, lo que podemos hacer de inesperado, inesperadamente y en lugares inesperados.

Ahora sí, esquema por pasos, ninguno prescindible:

1 – Hay que venir llorados de casa.

Parece obvio, pero no lo es: siempre nos hemos de preguntar qué objetivo tenemos.

El objetivo ha de ser concreto. No una hipótesis. Un plan concreto con soluciones demostrables.

Las legítimas ilusiones, los sueños, los dogmas, la fe (ver más abajo cuando hablamos de “corpus ideológico” y de memeplexes) hay que llevarlos con nosotros pero guardados en el fondo de nuestro corazón/mente.

En el espacio común de la lucha sólo se vuelcan cosas concretas que se puedan/deban conseguir.

¿Cómo distinguir una cosa concreta de otra que no lo es :) ?

Se puede tener una pista aplicando una fórmula militar de forma absolutamente estricta: quién, qué, cómo, cuándo, dónde. Y sobretodo: por qué.

Si no se puede contestar a estas preguntas, no se tiene un objetivo lo suficientemente concreto como para compartirlo. Y pudiéndolas contestar, posiblemente tampoco.

¿A dónde quiero llegar? Quiero simplemente empezar compartiendo este aprendizaje, una invitación a no molestar a nadie si no se está dispuestos a tenerlo claro, a aportar soluciones, no problemas.

A menudo, hablando de objetivos, la parte de la crítica suele redundar; la de la propuesta o de la re-afirmación suele ser demasiado débil y priva de fundamento.

Saber lo que no se quiere es fácil, porque se experimenta; saber lo que se quiere es difícil porque, para que tenga consistencia, debe contener invención y experiencia a la vez.

¿Sé las preguntas y no las respuestas? Vengamos llorados de casa o es que no sabemos ser libres.

Lo que hemos aprendido en Internet, de la ética de la Red y de la ética hacker [2], es que no se reclama que las cosas «se hagan», sino que se hacen. Si reclamamos algo es que sea retirada cualquier tipo de traba al “hacer”.

El «ethos» del hacker se ha resumido así [2]: – El mundo está lleno de problemas fascinantes que esperan ser resueltos – Ningún problema tendría que resolverse dos veces – El aburrimiento y el trabajo rutinario son perniciosos – La libertad es buena – La actitud no es sustituto de la competencia

Dicho esto, e identificado el objetivo concreto, nos agregamos para definir:

2 – Quiénes queremos ser y quiénes somos: – un individuo – un grupo cerrado – un grupo abierto – un grupo difuso – una plataforma de grupos y/o personas – etc.

Podemos ser varias de estas identidades a la vez, pero debemos ser conscientes de los diversos comportamientos que implican. Mezclarlas de forma inconsciente puede resultar fatal táctica e incluso “legalmente”.

La opción de cada una de estas identidades no significa sustraerse a los espacios de interacción globales voluntarios o inevitables (la asamblea o el barrio, la ciudad…).

Ocupamos y operamos en todos los espacios posibles, pero respetamos el formado de la identidad que cada dinámica requiere.

Si esto se tuerce, :) ver más abajo la importancia del fork.

Nota al paso 2: Observaciones sobre la oportunidad de ser de una forma u otra (inspiradas por conversaciones con Xavier Barandiarán).

[Nota a la nota: esta nota se ha de leer porque, a pesar de ser una nota, es más importante que el propio punto 2 :) ]

Manada (definición de la Wikipedia tuneada por mí): está constituida por un gran número de agentes simples que interactúan entre ellos y con su ambiente. Su comportamiento colectivo es decentralizado y auto-organizado. La manada actúa como una unidad en movimiento conjunto, pero su función emerge del comportamiento no coordinado de individuos que buscan su propio bienestar.

En la manada cada individuo se encuentra espontáneamente y según sus aptitudes desempeñando funciones diferentes durante breves períodos. Cada individuo puede ser líder durante unos instantes o centro o puede ser el borde más expuesto durante unos momentos hasta que otro individuo naturalmente toma el relevo…

La manada no puede actuar con agilidad y precisión, pero tiene grandes poderes de expansión y de agregación.

Nuestro cerebro sincroniza estímulos espontáneamente: cuando algo “tiene sentido” se produce una conexión; cuando no lo tiene, no se produce. La conexión implica “atención” en conjunto aunque no tiene porque llevar a una decisión conjunta.

Catalizador (definición de la Wikipedia tuneada por mí): El término catalizador se utiliza para designar a aquel agente o aparato que sirva para acelerar un proceso específico. En química los catalizadores son pequeños conjuntos de moléculas que alteran la velocidad de una reacción, acelerándola (o retrasándola). A través de los catalizadores se necesita menos energía para un cierto proceso. Los catalizadores amplifican la potencia, la dirigen. Son grupos pequeños y ágiles que encauzan la “atención conjunta”. No están compuesto por más de 20-50 moléculas.

Hay épocas en las que la historia nos pide ser manada y época en la que hemos de ser catalizadores.

No debemos temer ser pocos cuando solo podemos o debemos ser pocos. Ni hay que atribuir a una manada las cualidades de un catalizador.

En esta etapa del 15M es evidente que ha llegado el momento de acelerar procesos trabajando como muchos nodos pequeños, independientes y soberanos en sus decisiones, que saben lo que tienen que hacer y que, cuando es necesario, y solo cuando es necesario, se apoyan los unos a los otros conociéndose por los resultados del trabajo de cada uno y basando en esto la confianza recíproca.

3 – Ya sabemos que saber lo que una es no es suficiente.

Hemos de decidir cómo nos manifestamos en el mundo exterior.

Podemos manifestarnos como:

- una “marca” – una identidad efímera – una identidad anónima – un lobby – un medio de difusión – etc.

Podemos tener varias de estas identidades a la vez pero debemos ser conscientes de los diversos comportamientos que implican. Mezclarlas de forma inconsciente puede resultar fatal táctica e incluso “legalmente”.

Tanto o más que en el caso anterior, el número no es importante: muchas o pocas, nosotras somos el futuro y así nos manifestamos.

4 – Nuestras relaciones no han de ser horizontales, sino meritocráticas, en el buen sentido del término: méritos siempre en construcción a partir de las experiencias y del trabajo. Somos todas diferentes. Por esto las fuerzas se concentran alrededor del “trabajo hecho”, teorías-puestas-en-práctica, modos de vida y no de fantasías y opiniones.

No nos define nuestra identidad, nos definen nuestros resultados.

Nota:
la horizontalidad es una falacia: como Michel Bauwens, entre otros muchos, ha más que demostrado, en un grupo un 1% ejecuta, un 9% ayuda y un 90% parásita, se queja y tira hacia abajo (p.d.: éstos son los que no han venido llorados de casa para los que parafraseamos un consejo de Paul Arden, mago del marketing: la energía es el 75% del trabajo; si no tienes (o no puedes), sé amable).

5 – Por esta misma razón defendemos la atribución (también en lo anónimo; o sea, en la imposibilidad de atribuir cuando quién “hace” así lo quiere): el empoderamiento y autonomía individual crean grupos sanos, donde cada miembro puede aportar según sus habilidades, sus posibilidades y conocimientos en cada momento de su historia personal, siendo reconocido y respetado por ello. El reconocimiento de la comunidad y del mundo exterior es cuidado e identidad y te permite liberarte de la frustración y del ansia de afirmación para serenamente dejar libre el fruto de tu trabajo.

Enfocar en las necesidades es caritativo.

Enfocar en las habilidades es considerar que si no se valorizan se están tirando a la basura.

No pedimos nada y menos caridad. Somos.

6 – Elogio del fork

Defendemos desde tiempos muy antiguos el “divorcio” ;) (fork): cooperamos como individuos autónomos alrededor de cosas concretas; no pedimos al grupo lo que no nos puede dar, porque habremos venido llorados de casa. Podemos separarnos en cualquier momento. Estar juntos detestándose no es fuerza, es debilidad y cobardía. Las Redes descentralizadas no necesitan de ningún núcleo para operar. Somos individuos autónomos, nodos independientes que se juntan feliz y voluntariamente para perseguir un fin común en un momento concreto. El mismo fin se puede perseguir por separado si tenemos métodos y humores diferentes; casi siempre todo suma. No hay una relación de dependencia, hay una relación de cooperación.

Contra la concentración de poderes, Internet los “desconcentra” ;) .

La Red de Redes es una Red descentralizada y esta es la base de su funcionamiento y filosofía: redes competentes de confianza descentralizadas y/o distribuidas, autónomas alrededor de sus actividades específicas en las que no necesitamos saber que hacen los otros nodos para avanzar y apoyarnos. Estos nodos, distintos pero con vínculos de confianza, pueden apoyarse en momentos de necesidad aunque, normalmente, operan de forma autónoma y soberana.

La centralización no es posible, ni deseable, quizás la federación.

Una asociación global de egoístas reformistas radicales. [1]

El altruismo es egoísmo que no ha salido del armario ;) .

Una organización “democrática”, desde su formato más pequeño (dos personas), no consiste en el imposible de estar de acuerdo (dogma y control centralista) sino en crear espacio de confianza ética, que nos permita a unos hacernos cargo de algunas cosas y desarrollar nuestras habilidades en ellas, mientras podemos perder el control en otras, porque sabemos que otros se harán cargo. Esto nos obliga a liberarnos de los prejuicios a los que nos lleva querer controlar el que-hacer ajeno.

La gente obsesionada con la centralidad (de la asamblea, del barrio, del parlamento…) no se da cuenta que todo lo que está fuera del centro siempre será más: más representativo, más numeroso, más grande, más libre, más ágil, más cambiante, más nuevo y, sobretodo, más real.

Que mejor ejemplo que la “democracia representativa”: la dictadura de la mayor de las minoría sobre la gran mayoría de las minorías.

Es mentira que para conseguir el objetivo “debemos permanecer todos juntos”, “que juntos es mejor”, que la manada siempre es mejor.

Separarse es bueno siempre. Es la única manera de reencontrarse.

Podemos convivir hasta que plazca, pero no seremos nunca la misma carne.

Por suerte.

7 – Somos incontables e ilocalizables. Y entonces, ¿por qué nos empeñamos en querer ser contados y localizados? ¿Por qué, cuándo y para qué?

¿Por qué convocamos manis?

¿Por qué recogemos firmas?

¿Por qué teniendo una ocasión histórica inédita, jugamos en nuestra contra?

Raras veces es útil contarnos y, sobretodo, ser contados. Solo es útil cuando somos más del mínimo necesario.

Y esto hay que saberlo antes. Y he dicho “saberlo”, no “desearlo”.

¿Cómo saberlo?

Con una fórmula matemática de mi cosecha y que garantizo al 100%: se puede convocar el 10% de las personas con la que tengo contacto directo. En este cálculo quedan excluidos twitter, fb y similares.

O sea, si tengo 100 direcciones de mail, vendrán 10 personas. Si he dado 1000 flyers en mano, firmarán 100 personas…

Esto es así: si deseamos una mani de 10000, necesitamos llegar directamente a 100 000 personas.

Hay contadas excepciones en la historia y todas ellas muy bien curradas, como el 15M (3 meses de preparación).

Así que no molestemos a nadie con convocatorias masivas si ya sabemos matemáticamente que no llegaremos a convocar masivamente a nadie.

Sepamos trabajar con lo que tenemos. Podemos crecer sin frustración, sin envidia y con placer.

Pocos pueden ser igual de eficaces que muchos, según las circunstancias.

Esto permite liberar fuerzas para cubrir más frentes a la vez. Cuanto menos necesitemos para catalizar, más catalizadores podremos tener.

Que no estemos todos los que somos, no quiere decir que no seamos muchos más.

8 – No hay 1 sin el 8: cuál es nuestro target.

- los iguales – los afines – los simpatizantes – los que escuchan pero son diversos a nosotros – los que no escuchan (similares) – los que no escuchan (diversos) – los amigos del enemigo – el enemigo – instituciones, media … – etc.

Cada una de estas opciones requiere un uso diferente de las herramientas y, más importante, una estética diferente para llegar de la pantalla/calle –

Última modificación: 31 de octubre de 2013 a las 00:31