Tecnologías apropiadas, tecnologías para la libertad

Pillku.org

—Escuchamos que venís predicando algunas ideas sobre tecnologías adecuadas para cada región

—Bueno, se puede explicar el término, de manera más abarcativa, como bioregionalismo. Bioregión, vida y lugar; entendemos que la vida ocurre en lugares, y cada lugar está vivo. De ahí, eso como lo más abarcativo, vamos a cuestiones de tecnologías apropiadas. Si yo tengo una visión, y si nosotros tenemos una visión de qué queremos en nuestra bioregión, en nuestro lugar, de cómo queremos que fluya la vida aquí, hay tecnologías más y menos apropiadas para llevarnos hacia esa visión. Y tampoco se trata, o tampoco lo veo como ir de un punto al otro, y de ahí terminar, es más sobre el proceso, sobre la forma de vivir. Y no llegar a un punto y ya está.

—Con “tecnologías apropiadas” te referís, no solo a “apropiarse”, sino a que sea “adecuada”, de las mejores tecnologías para esa región.

— Sí, de lo que he escuchado, es un término que surgió en los años ’70, desde la India. Y ahora también en Brasil hablan de tecnologías sociales, que serían tecnologías apropiadas mezcladas con economía solidaria, pero para mí casi no hace falta agregarle la economía solidaria, ya forma parte; no he investigado mucho, pero si una tecnología no es parte de la economía solidaria, no está muy apropiada. Así que con el LibreBus llegué a aclarar la cuestión de los computadoras, a la pregunta de si las computadoras pueden servir como tecnología apropiada. Y obviamente, si decidimos usar las computadoras, requiere hacer software y usar software, y como mi visión está basado en un mundo donde los flujos que pasan, pasan a través del compartir, no a través de extorsión o coerción. Así que de ahí ya es lógico que vamos a compartir el código fuente del software, y los diseños de la maquinaria, y de las computadoras, y también compartir las noticias y las historias, acerca de cada cosa y cada flujo. Porque hablo de flujos, como esto que está grabando el sonido, ahora está grabando el sonido, pero hace diez años estas mismas moléculas estaban en otro lado, y dentro de cien años van a estar en otra forma también. Así que estamos en un momento, en un universo donde todo fluye.

— Bueno, queda claro entonces que la idea de tecnologías apropiadas es no sólo trabajar con software libre, sino buscar hardware que sea el que se pueda compartir y que se pueda, y necesite, usar en una comunidad en particular.

—Sí, y también es que el software esté libre. Es una cuestión de licencia, y a la misma vez, es como… a ver.. no me puse a inventar una analogía o una metáfora para esta parte. Si el software está libre o no, sí importa, tiene que ver con las licencias que usamos bajo la estructura estatal y supraestatal como la OMC y todo eso, que existe hoy. Ahora, tampoco me fascino con el concepto de software libre. Está bien, si vamos a usar software e intentar usarlo como una tecnología apropiada, obviamente lo vamos a compartir. Pero el ejército de Estados Unidos también está usando Linux como sistema operativo de sus drones para bombardear otros países. Así que hay una distinción entre software libre, que tiene que ver con la licencia, bajo esta estructura estatal que tenemos, y software para la libertad. No es que sea tan divergente, es que son dos aspectos distintos de un software. Un software como el que usan para bombardear gente, no es un software para la libertad.

— ¿Y qué sería un software libre para la libertad?

— Por ejemplo, me parece que TOR, o Freenet, o Littlesis, y ahora supuestamente se va a lanzar Poderopedia en Chile…

— Justamente hace unos días comentábamos una entrevista a Miguel Paz…

—Yo conocí a Miguel en Hacks Hackers. Y yo ya había usado un sitio web parecido en USA, que se llama Littlesis, como “hermanita”, como respuesta al gran hermano. Littlesis ya funciona, espero que Poderopedia no llegue a ser, en inglés le decimos vaporware, algo que viene con mucha publicidad pero nunca llega al software, y hasta ahora Poderopedia… todavía están haciendo mucha publicidad, y están diciendo: el soft ya va a llegar a fines de septiembre.

— Claro, en el sitio, por ahora, sólo hay publicidad.

—Ni siquiera hay screenshots, así que puede ser vaporware. Pero, desde mi punto de vista, es un ejemplo de software para la libertad.

—Digamos, que en ayuda a transmitir determinada información que ayuda a la libertad.

—Sí, yo veo libertad y responsabilidad como cosas que tienen que andar juntas, y también está la palabra solidaridad por ahí, está todo eso mezclado.

—Estuviste en el Librebus pero no viniste a Argentina para eso. ¿Qué estás haciendo acá?

—Yo vine por primera vez en el 2004 como estudiante de intercambio cultural, cuando tenía 17 años, y vine por seis meses y me quedé un año entero. Eso fue en Reconquista, en el norte de Santa Fe. Y volví en el 2006 y trabajé dos meses en una granja agroecológica, ahí cerca de Reconquista, hecha por una pareja que participa en las ligas agrarias y otras cosas de organización campesina. Ahí me lastimé mi pie y no pude trabajar más, y en el medio de eso participé en el Foro Social de Resistencia, y ahí me invitaron al Congreso Pastoral de Juventud Rural en Brasilia, que es uno de los siete grupos que integra Vía Campesina Brasil. Eso fue en el 2006, volví el año pasado, en el 2011, para ver a quién le interesaba el proyecto de Open Source Ecology y hacer máquinas del equipo de la aldea global.

—¿Qué es el Open Source Ecology?

—Bueno, “ecología de fuente abierta” es el nombre inventado por Marcin Jakubowski cuyos padres ambos son especialistas en marketing. El nombre en sí… conozco a Marcin y me gusta que participa y aporta cosas valiosas, pero el nombre no me gusta tanto. Tiene que ver, porque comparte esta idea de que lo que usamos en agricultura se debe compartir. El proyecto puntual se llama “equipo de construcción de la aldea global”, y la idea es crear unas cincuenta máquinas, elegidas por un tipo que se fue al campo hace como siete años, y seleccionó las que le parecían más importantes para desarrollar el trabajo agrícola. Ahora miren, el año pasado todavía no estaban más que algunos dispositivos..

—El tractor, el microtractor…

— …que de hecho está muy choto en esta versión. La impresora 3D ya existe porque viene de otro proyecto, los dos más interesantes son la fuente de energía para lo que sea, que tiene una bomba hidráulica y lo que sea que quieras poner: un motor de nafta, un motor de diesel, un motor eléctrico, es como el API del software, es como un nivel de abstracción, cualquier cosa. El tractor requiere dos de estas fuentes que ofrecen como 25 o 28 caballos de fuerza cada uno, así que esto requiere como 60 o 50 caballos de fuerza, y también la prensa de ladrillos, y el motocultor, que es como un pulverizador de suelo. Estos cuatro funcionan en conjunto y son los más listos para usar; el tractor lo usamos con dos cubos de energía dándole fuerza, usamos el motocultor para pulverizar el suelo, y ahí tenemos ladrillos.

—¿Y la idea es que estas máquinas están hechas a bajo costo?

—Sí, la idea es que sean de bajo costo, que duren mucho tiempo, que sean fáciles de arreglar, y fáciles de fabricar y modular para que pueda tomar, por ejemplo, del cubo de energía para fuerza o lo que sea, y que si se rompe mi prensa pueda sacar piezas temporalmente de mi tractor, esa es la idea. Y que sea para agricultura o para agroecología a escala, digamos, entre cinco y cien hectáreas. De hecho, aunque se llama tractor, es más como un bobcat, es más como para mover cosas con la pala, o para cargar. En cuanto a funcionar como un tractor, haciendo tracción y arrastrando, lo puede hacer, pero tiene menos fuerza.

—¿Y esto sale de alguna organización? ¿Qué es la OSE particularmente?

—Puede ser que tengan personería jurídica ahora. Empezó en el 2003, creo, cuando Marcin dio una charla en un TED, que fue un TED fellow en el 2011. Eso le dio mucha prensa al proyecto. Yo me enteré en el 2008, y cuando me enteré del proyecto pensé: ah, esto sería genial en Argentina, porque yo cuando primero vine como estudiante de intercambio hice mi primer semestre en una escuela de educación técnica, que hay muy pocas en USA, es más común aquí. Y desde el momento en que me enteré pensé en cómo podía ayudar a las escuelas técnicas en Argentina y también a los campos, porque no solamente pueden usar esta cosa, sino porque también podrían aportar mucho y adaptarlo a su zona, y compartirlo. Y estuve en otras cosas en el 2008 cuando me enteré, y 2009 y 2010, y en el 2011 me recibí, y como cerré ciertos ciclos de mi vida, y viajé al cumpleaños de 15 de mi hermana, de la hermana de la familia con la que vivía en Reconquista, se dio para que yo venga el año pasado, así que usé todo el tiempo que pude, y después circulé por Santa Fe, Buenos Aires, Misiones, Corrientes, viendo a quién le interesaba esto.

—Viniste a traer el proyecto…

—La gente que impulsa esto en USA, no me conocían en ese momento.

—No viniste como parte de OSE.

—No. Nada más que me parece un proyecto que vale la pena difundir.

—¿Y conseguiste algo?

—Bueno, varias personas me entrevistaron, eso es importante. Así que a través de entrevistas y difundiendo, y todo eso, mi anteúltimo día, fui a la Ecovilla Gaia, que queda en Navarro, a algunos kilómetros de la laguna. Y que es como un referente de ecovillas y permacultura y construcciones naturales. Ellos me llamaron y me dijeron, bueno, queremos que vengas a presentar tu trabajo aquí en Ecovilla Gaia, nos interesa. Así que me fui y dijeron: bueno, queremos el tractor… tenemos talleres, podemos hacerlo como un curso, porque tenemos talleres, tenemos recursos para comprar las piezas y tenemos necesidad y ganas de tenerlos, así que, Patrick, tu tarea es encontrar un profesor, alguien que ya haya fabricado el tractor. Y bueno, eso fue el 3 de noviembre del año pasado. Volví a Estados Unidos, empecé a comunicarme, a ver qué había, quién sabía fabricar, y no tuve muchas respuestas. O la respuesta era, bueno, si querés mandar a alguien que tiene cuatro años de experiencia para entrenarse, se puede hacer. Yo no tengo a alguien, estoy buscando a alguien, y también estaban surgiendo en ese momento discusiones dentro de los que promovían OSE, estaba saliendo una rama distinta. Así que me puse en los dos foros para ver, y nada.

— ¿No conseguiste todavía ayuda de los que hicieron el proyecto y diseñaron las máquinas?

—Bueno, eso fue en noviembre, diciembre, enero, también. Porque aunque hablan de la importancia de documentación, están en una etapa del proyecto donde están arrancando, y están poniendo mucho esfuerzo en prototipear y en buscar fondos para el proyecto.

—¿Y todavía no hay buenos manuales para el Do It Yourself?

—Ni para lo que han hecho, claro. Así que yo me puse a enfocar en otras cosas unos meses, y en mayo me enteré de que alguien había replicado la prensa de ladrillos en Austin, que queda mucho más cerca de mi casa que Kansas. Yo estoy viviendo en Houston y estaba a tres horas en auto. El lugar se llama Creation Flame, “llama de la creación”, y me fui ahí a ver qué onda. Y me gustó mucho. Porque ahí lo integran, el lugar en Kansas se conoce como que sólo conviene ir ahí si uno está completamente dedicado, comer comida pésima y es una comunidad que sólo se enfocan en ingeniería, son un grupo de hackers que se enfocan en el software libre pero no exactamente en disfrutar la vida.

— Y no hay por qué pasarla mal…

—Y tampoco hay por qué pasarla aislado… una característica de cómo se están conectando con el mundo de tecnología apropiada… desde mi punto de vista. En Austin, visité el lugar donde replicaron esto, también hacen arte, también hay masajes y talleres de agroecología y algo más. Lo están construyendo más como un lugar para vivir. No es sólo un centro de experimentación. Y ellos me contaron su experiencia en replicar la prensa de ladrillos. Llamaron a Marcin y Marcin les decía “ah, sí, toda la documentación está en el Wiki”. Y no. Había muy poco. Pero lograron replicarlo porque consiguieron que un chico que los visitó estuvo en un momento viviendo en el lugar en Kansas. Y a él le gusta mucho documentar, y tenía Internet, entonces ellos lo podían llamar y decir bueno, mandame un video de tal pieza, cómo está. O hicieron streaming en vivo. Así que así lograron replicarlo, y le mandaron un video a Marcin. Y Marcin les preguntaba cómo lo hicieron si la documentación no está en el Wiki.

—Es decir que todavía no quieren compartirlo

—Creo que quieren pero no lo han priorizado. Y si miramos las cuatro libertades del Software Libre, el dos dice libertad para estudiarlo, que requiere acceso al código fuente y la documentación. Y como con una máquina no lo puedo mandar a través de Internet y duplicarlo de manera digital, la única parte que voy a compartir de manera digital es la documentación. Así que si no está documentado no está libre dentro del concepto de cultura libre. Hay un grupo que se comunica a través de Facebook de OSE argentina. Hay algunas personas en Resistencia, algunos en Córdoba. Y aquí en Buenos Aires hice una reunión juntos con ellos en cuanto al tractor y ellos están modificando el diseño de la prensa de bloques de tierra comprimida a mano, cambiando algunas partes del diseño para fabricarlo aquí en Buenos Aires. Y bueno, entonces encontré gente en Creation Flame y me decían que si nosotros podíamos pagar el viaje venían a Argentina. Entonces ya estuve buscando quién podía argentinizar el diseño, porque esto no está en métrico o por lo menos no estaba hace seis meses. Puede ser que ahora alguien en Europa lo haya hecho.

—¿Y qué implica argentinizarlo?

— Es decir, cuáles son las piezas más parecidas que se consiguen aquí. Yo estuve buscando quién podría hacer eso. Por eso me contacté con los de OSE Argentina, y después de un rato surgió Ariel González que tiene bastante experiencia en energías renovables y tecnologías apropiadas, y él me decía: “no, este diseño como es hidráulico no sirve aquí”. Y es lo mismo que me dijeron en Argentina en el norte el año pasado. Que las cosas hidráulicas son… hay mucha menos capacidad técnica para arreglar estas cosas. Algo mecánico, como un auto viejo, se puede arreglar con unos alambres y anda, pero si es todo hidráulico hay menos margen para error. Entonces, en el norte yo sabía que esto no es tecnología apropiada. Y lo que Ariel me dijo es que tampoco es apropiada aquí en Buenos Aires. Especialmente ahora con las restricciones a la importación que sale más caro todo aún.

—¿Y entonces?

—Está bien, yo de hecho creo que el tractor es la cosita brillante que atrae la atención. Mi interés es eso de ir tejiendo las redes de personas con fines de bioregionalismo, fines de habitar un hogar en lugar de vivir como colonialistas en un lugar. Entonces, van tejiendo las redes. Toda esta comunicación que venimos haciendo va tejiendo redes y estamos encontrando qué es y qué no es apropiado en este lugar, en este momento.

—¿Y qué otros proyectos estuviste viendo? ¿qué otros proyectos interesantes, además de Poderopedia, te cruzaste en la región, en Latinoamérica, en estos países del Cono Sur?

—Bueno, otro ejemplo de usar computadoras con formas más apropiadas son las redes libres, las redes comunitarias. El ejemplo más grande es Güifinet en España. Varias personas de las que integran Código Sur desde Argentina también forman un grupo que se llama Altermundi. Esas mismas personas están haciendo Quintanalibre, Nico Echániz y Yesi Giudice, y Guido, que era parte y ahora no lo es tanto, pero Guido empezó Deltalibre, y también el mes pasado estuvo en Quintana.

—Las redes libres entonces…

—Sí, me parecen otro ejemplo de tecnología apropiada para mi visión de lo que yo quiero. Para personas o que no tienen una visión o que están tranquilos consumiendo la visión que les ofrece Monsanto y Sony para seguir con lo suyo. Y ellos tienen tecnologías apropiadas a su visión. Ahora, también hay una definición de tecnologías apropiadas que está más alineada con mi visión: que las piezas para repuestos debo poder conseguirlas dentro de 30 km, que es la distancia que puedo viajar en bici tranquilamente en un día.

—¿Y cómo se logra que vos puedas conseguir las piezas en un radio de 30 km?

—Es una buena pregunta, o sea, esto tiene que ver con la visión social. Que existan repuestos para nuestras computadoras aquí en Buenos Aires se debe a todo el flujo que nos llevó hasta aquí, porque no se fabricaron aquí. Es por eso que, para mí, la cuestión de si las computadoras pueden servir como tecnología apropiada tiene que ver con el momento histórico en el que estamos, porque si realmente soñamos con un mundo en donde no hay coerción, no va a haber computadoras como las conocemos ahora. Porque fabricar estas computadoras requiere explotación, esclavitud, contaminación. Es pésimo en todos los continentes del mundo hacer una computadora.

— Por eso te parece bien la militancia del software libre pero no suficiente, porque en definitiva tenemos que comprar las computadoras…

—Sí, exactamente. Si nos quedamos con “bueno, es software libre”… ¿Y en qué está corriendo? ¿libertad para quién? No prestamos atención a la libertad de la gente que fabricaba esas computadoras…

—Además de las redes libres, ¿hay alguna otra cosa en particular, otros proyectos que te hayan interesado?¿cómo viste la relación entre los movimientos sociales, de cultura libre, cómo viste la situación?

—Pues, me gusta que se están figurando algo, por lo menos en propiedad intelectual de semillas. Me gusta que se estén dando cuenta de ese vínculo. Me gusta que se estén conectando con eso. Estuvimos en La Plata, e hicieron un panel sobre música y licencias libres. Formas de circular música. Y mientras iban contando la situación que ofrecen los sellos grandes, donde está la persona haciendo música, 15 intermediarios, algún consumidor y los 15 intermediarios comen de eso y la persona que hace la música es la que se muere de hambre. Lo describieron así. Y es más o menos lo mismo con la cadena alimenticia. Está el supermercado, esto, lo otro, y dentro de todo eso… en Estados Unidos, por lo menos, de un dólar, el promedio es más o menos de cinco centavos de dólar que llega a alguien que tenía que ver con la producción de eso. Así que yo sugerí a los músicos que se pongan a ver las estrategias en el mundo campesino, y también a colaborar… a experimentar con la economía solidaria, con redes de consumo y con producción solidaria. Así que creo que ambos, los campesinos y los músicos, todos dentro de la categoría de humanos, si se dan cuenta de que están aquí como humanos y no se aíslan en organizaciones sólo de músicos y red de consumo y producción solidaria sólo para música … la cosa se hace más interesante, y también tiene más poder.

—Hace poco fuimos a la presentación y fundación de una Federación de cooperativas, impulsada por la cooperativa Gcoop, gente que trabaja con software libre pero armaron una federación de cooperativas donde se alinearon con gente que trabaja con tecnología, no todas personas que trabajan software libre, ni todas en el ramo estricto de la tecnología, sino una federación de cooperativas para colaborar.

—Sí, el cooperativismo también es una forma de organizarnos, tiene sentido, aún si están usando Windows, Linux o lo que sea.

—Y de los movimientos de cultura libre que viste acá, ¿qué te parece que es lo que habría que mejorar o qué otras cosas se podrían sumar para mejorar?

—Bueno, o sea, algo, un paso básico sería en cada evento, donde hablan de computadoras o de software, hablar también de las historias de producción de la maquinaria y también las historias de post-uso, de qué pasa después cuando yo mando mi celular a reciclar o lo tiro a la basura. O sea, ¿qué se hace con eso? Aunque sea un taller dentro de cien, que tomen por lo menos unos minutos para reconocer la situación, porque no podemos cambiar la situación si no la conocemos, así que eso es una invitación básica que creo que se puede cumplir bastante fácilmente.

—Bueno, entonces te parece que los movimientos de cultura libre están muy pegados al software.

—Sí, algo así. O sea, y me gustó Librebus, especialmente porque tiene como propuesta salir de ese concepto, en Estados Unidos decimos salir de ese silo, como que cada uno está en su silo. Y me gusta que Librebus tenía como propósito explícito salir de eso, y hablar de las interconexiones; qué tiene que ver el software libre con género, con biodiversidad, con libertad para compartir y libertad de expresión. Y parecía, de lo que salió, parecía que el núcleo de todo eso es la libertad para compartir y pensar en un mundo basado en el compartir, como una ética fundamental.

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