Revista Pillku

Procomún y Cultura Libre
América Latina
ISSN 2215-3195

Pillku tendrá su primera edición impresa

Lo colaborativo es exquisito

Cuando nos propusimos hacer la editorial de este número de Pillku a manera de “cadáver exquisito”, nos sumamos con ese brillo en los ojos que nace frente a la propuesta del jugar. Sí, el juego. El juego que ha marcado la humanidad desde tiempos inmemoriales, el juego que nos une con todos los demás seres vivos, como los animales y plantas (que juegan de cambiarse de colores, de cantar, brincar, hacerse cosquillas). El juego como forma primordial de placer y que trae alegrías al vivir. Y Pillku es una de estas alegrías más, que con placer realizamos colaborativamente. Compartimos con ustedes entonces esta editorial exquisita, hecha a 8 manos.

El capitalismo no funciona

Qué alegría nos da empezar otro año de Pillku! Un año en el cual sentimos que nos urge posicionarnos críticamente si queremos que este mundo caduco avance, y para eso está Pillku: para cuestionar, soñar, denunciar, proponer, tejer nuevos caminos y sobre todo compartir experiencias y visiones de mundo marcadas por la creatividad, las rebeldías e irreverencias antisistémicas.

En si, los modos de hacer libertarios han sido y son vistos como parte de esas rebeldías irreverentes que buscan no sólo resignificar el sistema prestablecido, sino ir más allá: crear nuevos y ricos sistemas interrelacionados entre sí.

Hoy, la consideración de libertad ha tomado vías imprevistas por la aparición de las redes (¡hace ya decenas de años!), pero que todavía intentamos entender cómo la tecnopolítica nos afecta en el cotidiano vivir, y sufrir. Entonces, el reto más irreverente de todos no será tomar los medios de comunicación, sino (tal vez) crear interesantes y experiementales modos de acercamiento de cada una de nosotras a la información, a sus flujos y derivas. Rebelarse ante lo prestablecido ya no viene por resignificar el medio como mensaje, sino el acto individual dentro de la comunidad.

Porque promover los bienes comunes no se trata sólo de pomposas declamaciones teóricas, sino de poner los cuerpos para mostrar y vivir en carne propia que esta propuesta es posible. Así tratamos de hacer Pillku, predicando con el ejemplo, creyendo que cada quién tiene algo importante para decir y aportar. Valorando la experiencia de la alteridad no sólo con la lectura y la edición colaborativa, sino apostando a que el sostenimiento de los espacios trascienda lo virtual y ponga en evidencia la materialidad de lo común.

Así se construye una nueva dimensión en cuanto a la forma de caminar. Transitar estos caminos que nos acercan, que nos convocan, teniendo en cuenta la diversidad de expresiones pero el horizonte claro que nos guía. La cultura: libre, los comunes: de todas y todos. Un mundo con justicia y libertad, dónde mande el pueblo y no coorporaciones multinacionales o gobiernos foráneos con intereses oscuros. Construir una nueva política basada en las redes que materialice una democracia participativa y nuestros anhelos de paz y dignidad, de respeto y de convivencia.

Hoy más que nunca, ante los tiempos que corren, es inmensamente necesario y urgente que seamos capaces de articularnos y generar alianzas que nos pemitan avanzar en nuestros objetivos y visiones de integración y de libertad. La lucha por los comunes está más vigente que nunca, debemos avanzar hacia modelos de sociedad equitativos, respetuosos de la naturaleza y las comunidades. Cómo dijo Berta: “Despertemos humanidad, ya no hay tiempo”.

Este año queremos empezar con Pillku desde este llamado profético de Berta: “Despertemos, humanidad, ¡despertemos! Ya no hay tiempo”. Llamado que resuena en lo más profundo de nuestro cuerpo, de nuestras historias. Llamado que hace eco, que camina por los ríos de nuestras venas, nos pone los pelos a piel de gallina. Llamado que nos mueve, que en medio a este mundo caduco nos hace recordar que somos millones, millares de personas luchando en contra del sistema corrupto, asesino, destructor de todas las formas de vida.

Y Pillku se une a este llamado, a esta profecía, a este despertar… pues “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”, dice el dicho. Y somos gente despierta, tan despierta que en este número, hacemos una dedicación especial a Berta Cáceres, a sus luchas por los bienes comunes naturales y culturales, a su legado, a su profecía. Y lo hacemos llamándote a ser parte de este proceso, que desde la pasión, desde las ganas, desde el compromiso con mundos mejores, hacemos nuestro aporte también desde Pillku. Son muchas las formas de participar de la revista.

Entonces, algo tan supuestamente tradicional como puede ser la creación de una revista, se convierte en un nuevo modo de hacer: un modo participativo. Se acabó el momento de los modelos, es hora de plantear más modos de hacer, más ricos, expresivos y distribuidos. Porque la transterritorialidad desde dónde nos coloca hoy la red sólo podrá ser entendida desde una participación que va más allá de la mera lectura, sino de una participación libertaria tanto en cuanto construyamos corresponsablemente nuestros modos de mirar la realidad.

Cuando se encuentran varias miradas que tienen como horizonte la defensa y promoción de los bienes comunes, es mucho más reconfortante el trabajo colectivo, porque las diferencias empiezan a ser riquezas y el horizonte se siente compartido. Eso es algo de lo que pasa cuando se apuestan energías a sostener un proyecto como Pillku, y seguramente es parte fundamental del por qué seguimos caminando. Y te envitamos a que te sumes a este caminar, proponiendo
temáticas y colaborando con artículos.

Para hacer Pillku, nos sobran los motivos. El desafío de mantener un espacio que nos articule y nos ayude a integrar nuestras diferentes miradas y realidades, nuestras luchas, que van más allá de la proyectitis. Van más allá de competir por fondos de agencias internacionales que nos devuelven su limonosa después de lo que se llevan de nuestros países. Pillku es un proyecto cultural y político, que se hace por convicción y por gusto. Porque el trabajo entre pares, la construcción de redes y nuevas formas de generar y compartir saberes y conocimientos es una apuesta por construir de una vez por todas ese otro mundo posible que a principio de siglo lanzó el Foro Social Mundial.

América Latina es la región del mundo que puede dar, sin dudas, los grandes cambios sociales de éste siglo. Pero ese camino hay que transitarlo, recorrerlo, vivirlo. Y nos toca a todas y todos quiénes compartimos este tiempo, crear desde nuestra pequeña escala, desde nuestras formas cotidianas relaciones basadas en la confianza que generen un tejido social fuerte y consolidado.

Con más fuerza que nunca, usando toda la rabia que nos genera este sistema injusto y desigual, nos sumamos a las filas la transformación de Latinoamérica por la que Berta Cáceres tanto luchó.

Última modificación: 16 de marzo de 2016 a las 16:48