Revista Pillku

Procomún y Cultura Libre
América Latina
ISSN 2215-3195

Entrevista en Honduras

Aceptarse como somos es un avance en contra del sistema patriarcal

Gaspar Sánchez es de Honduras. Es parte de la organización que fundó la compañera Berta Cáceres, el COPINH. Es indígena lenca y nos cuenta cómo ha sido el proceso para él, no sólo desde el cuerpo, como gay, sino también desde lo político y la lucha en un país que hoy atraviesa una seria crisis política. Desde su militancia asume la diversidad como un reto de transformación de la sociedad, empezando por sus raíces.

Gaspar Sánchez

Pillku: ¿Encontraste barreras sociales en tu entorno para definir tu identidad?

Gaspar Sánchez: Para uno o una poder identificarse como una persona gay o lesbiana es todo un proceso, no hay condiciones, el pueblo hondureño carece de falta de educación sobre estos temas y dada esa falta de educación está siempre presente el tema del patriarcado, el racismo, el rechazo por ser gays y cuerpos diversos, entonces nos toca enfrentarnos primero a la familia, después al rechazo de la comunidad y todo eso tiene que ver con un sistema patriarcal que se ha venido construyendo, y quiénes promueven eso, son las iglesias

Pillku: ¿Tuvo internet algún papel en tu construcción de identidad?

GS: Yo creo que sí. Es decir, es a través de las redes sociales que me di cuenta que por medio de ese mundo virtual que puede ser un tanto bueno o un tanto malo a la vez dependiendo cómo lo utilicemos, internet me ha servido mucho para entender qué significa ser lesbiana, que significa ser gay y que no es algo nuevo. La historia nos ha demostrado que en los pueblos indígenas siempre hemos existido las personas gays, las personas lesbianas, claro no sufríamos tanto rechazo ni discriminación cómo ahora pero incluso había cómo más respeto, porque los pueblos indígenas siempre hemos tenido respeto por la vida. Antes de la colonización que sufrieron nuestros pueblos, las personas gays y lesbianas eran consideradas personas especiales, personas con doble espiritualidad, que les permite entender la situación de los hombres y de las mujeres. Todas esas cosas las tuve que ir consultando.

Pillku: ¿Cuál ha sido para ti el proceso de diversidad sexual dento del COPINH?

GS: El COPINH es una organización que lucha por el respeto a los derechos del pueblo lenca, por el derecho al territorio, a los bienes comunes. Es decir que haya reconocimiento de los pueblos indígenas a su territorio, pero también a su cosmovisiones, su espiritualidad propia, pero a la vez también estamos luchando para que las mujeres sean liderezas, puedan ser también tomaderas de decisiones. El pueblo lenca al igual que otros pueblos de honduras es un pueblo muy machista. Muy patriarcal. Y eso es parte del reto, ir derrumbando ese patriarcado que está en las comunidades. Y porque es un tema también que en el COPINH no tenemos pajas en la boca para hablarlo. Lo hablamos a través de las radios comunitarias, a través de las reuniones en las visitas comunitarias que se hacen. Se habla abiertamente de estos temas. Porque realmente el estado de honduras como tal, no se interesa por educar o generar la información sobre estos temas, pues entonces nos toca hacer ese trabajo a nosotres como organización. Aunque no ha sido fácil, lo digo por lo menos en mi caso, pero también hay otros compañeras y compañeros que son también parte de la organización y no se aceptan, dado que toda esa discriminación, todo ese rechazo, muchas veces nos hace sentir culpables de lo que somos. Pues terminamos recriminándonos nosotres mismos y negándonos a ser libres y vivir con esa culpa. Entonces se quedan en el closet como se dice popularmente.

Por eso el espacio de diversidad sexual dentro del COPINH, que es un espacio que desde 2014 se abrió, con un proceso de asamblea general dónde casi 800 personas delegados y delegadas de las comunidades aprobaron que se abriera este espacio, pero dónde uno se encuentra como el reto o la barrera es cómo uno llega a las comunidades. Acá vienen les líderes, pero allá también toca enfrentarse a otros compañeros, otras compañeras que el fundamentalismo religioso está muy fuerte, muy arraigado en las comunidades, entonces toca ahí mediar porque la verdad es que no podemos seguir estando callados y creo que va a ser uno de los espacios que en el futuro va a ser fuerte al igual que el espacio de las compañeras mujeres, y así otros espacios.

Pillku: ¿Es diferente ser lenca y parte de la comunidad LGBTI que venir de zonas urbanas?

GS: Este es un tema que hemos venido discutiendo mucho, porque normalmente se cree que el ser gay o ser lesbiana solamente es un tema de las ciudades y que en las comunidades indígenas no existimos. Sabemos que ahí estamos siempre presentes sólo que estamos marginados porque nosotres sufrimos como una doble o triple criminalización: por ser indígenas, por ser pobres y porque no encajamos dentro de ese mundo moderno del consumismo. Entonces también es un reto para nosotres como cuerpos diversos seguir manteniendo la libertad de poder expresarlo, pero también de seguir manteniendo nuestras propias tradiciones como indígenas. Por ejemplo el respeto a la tierra, al agua, a los árboles, a la vida como tal. Yo creo que ese es como el reto. Y ahora el tema de las personas LGBTI ya es un tema que se ha vuelto muy moderno creo, porque el sistema capitalista se está pensando, por ejemplo en novelas o películas de personajes que son gays o que son lesbianas pero lo hacen con el sentido de atraer este tipo de población, no lo hacen pensando en nosotres los pobres, lo hacen pensando en las personas que por lo menos tienen dinero para gastarlo en ese tipo de cosas. Entonces creemos que también es un reto el poder despojarnos de todo ese consumismo que nos mete el sistema porque al final muchos gays muchas lesbianas, queremos imitar lo que vemos en las películas lo que vemos en ese mundo también virtual. Internet puede servir también para eso.

Pillku: Una parte de la sociedad hondureña es bastante homofóbica ¿como has luchado contra eso siendo Indígena?

GS: Creo que a uno al final le toca enfrentar resistir ante todo ese tipo de cosas porque por ejemplo en mi caso, que ojo creo que eso tampoco debe de permitirse, cuando yo salí del closet los comentarios racistas homofóbicos eran super fuertes por los mismos compañeros de la organización o por mis vecinos, incluso hasta luchas con el rechazo familiar. No fue toda mi familia la que me rechazó pero un hermano si me dijo que me olvidara que era hermano de él porque yo le comenté mi preferencia, mis gustos. Y cuando se lo comenté el me dijo: olvidate de mi, no sos mi hermano. Y es defícil porque el llegaba a la casa, saludaba a todo el mundo y yo como que no existía. Y a mi lo que me ha ayudado es toda la formación que he recibido en el COPINH. Para mi el COPINH es mi casa, es mi escuela, es mi universidad porque aquí he aprendido todo mi desarrollo como lider, no sólo de diversidad sexual, sino entender todo lo que ampliamente hace el COPINH en las comunidades es lo que a mi me ha permitido entender, comprender y tener conciencia.
Y otra cosa con la que también toca enfrentarnos, es luchar contra esas etiquetas que pone la sociedad. Porque por ejemplo si yo soy gay no debería estar hablando de política, debería de estar en un salón o en una cocina porque si me creo mujer es allá dónde debería estar. Romper ese tipo de cosas todavía es muy fuerte. Dentro de la población LGTBI todavía no logramos despojarnos de esas cosas.

Por ejemplo en qué medida también estos procesos primero con la familia, porque me tocaba pasar por enfrente de la casa donde ellos viven, cada vez que pasaba por ahi eran gritos de “culero, hacete hombre que te vamos a matar y no se qué” y todo ese tipo de cosas. Hasta llegar al caso que me golpearan. Que fue así como pues ya no puedo seguir aguantando entonces tuve que denunciarlos, pues es un caso que sucedió en el 2015 y todavía no ha avanzado el proceso.

Uno ya está cansado de ese tipo de rechazos. Me parece que en la población LGTBI al igual que las mujeres tenemos todo un reto por seguir trabajando el empoderamiento de las personas. El tema de formación me parece super importante. Qué es lo que vemos y entendemos dentro de la educaci ón que nos ofrece el gobierno.

Pillku: ¿Crees que internet es un lugar seguro para expresar tu identidad?

GS: Bueno, nada de lo que se pone ahí es seguro ¿verdad? Que sea de todas maneras un lugar donde podemos dar a conocer la problemática de las comunidades, de las luchas que se están dando en los territorios. Yo lo comentaba al principio de la entrevista, internet puede ser un tanto bueno pero también un tanto malo. Ahí hay información que nos ayuda pero también hay otra parte oscura, como por ejemplo el espionaje, el robo de información, por todo este tipo de cosas yo creo que toca tener mucho cuidado.

Pillku: Desde el cuerpo como campo de batalla política por nuestros derechos, como ha sido para ti la dimensión cuerpo-red? Cómo desde el cuerpo se dan las batallas y que rol juega internet para vos en esta disputa?

GS: El hecho de aceptarse como lo que somos es un avance en contra del sistema patriarcal. Algo que lo veo muy bueno al igual que sucede con muchos otros y otras compañeras, el hecho de hacernos visibles ante la comunidad, ante la organización porque eso también creemos que nos da protección en el sentido de que me pasa algo a mi y el mundo se va a dar cuenta. Porque el sistema de justicia en nuestro país, está diseñado para criminalizar, para que los casos queden en la total impunidad, por ejemplo el caso de Berta, las redes sociales, el internet ha jugado un papel muy fuerte y que nos ha ayudado a que el mundo esté presionando al gobierno para que el caso no quede en la impunidad. Y en cuanto a mi experiencia para mi ha sido lo mismo, pues porque muestro mi cuerpo como soy y lo que soy y eso ayuda. Nuestro cuerpo tiene que jugar el rol político.

Última modificación: 17 de diciembre de 2017 a las 18:56